Debe estar Gabo incómodo en su tumba con la presencia, durante la inauguración de una calle en su honor en Roma, de la copartidaria de la Cabal y Ordóñez, los mismos que detestan al nobel de literatura colombiano.
No hay derecho para tanto cinismo como para que la corrupción y el extremismo fundamentalista asomen sus narices, durante el homenaje que una ciudad amiga hace a un hombre que siempre detestó y denunció el autoritarismo por ellos representado.
Fuera, fuera, fuera!

No hay comentarios:
Publicar un comentario